Ya no vivo yo: Cristo vive en Mi

No se trata solo de decirlo después de haber recibido a Cristo como nuestro salvador, sino que también se agrega el que esto se transforme en una vida realmente entregada a sus pues, no como una "religión anticuada", sino como la mejor vida del Universo que Dios diseñó especialmente para los que tenemos la potestad de ser hechos hijos suyos. Si antes, me encerraba toda la tarde en mi casa haciendo "cosotas", ya no hago eso, sino mas bien, hago lo que mi alma necesita para crecer, aprender y estimular mi vida, no como lo hacia antes de conocer a Cristo, sino mas bien, como algo que me acerque cada día mas a esta en Cristo. El Espíritu Santo toma a los jóvenes que apartan su tiempo para estar con el a solas, y conversar lo mas intimo de sus vidas, luego les usa para bendecir a los jóvenes que aun no le conocen, para que le conozcan, les usa para que con las palabras que unga en sus bocas, despierte a los "cristianos que se quedaron dormidos en la cabecera de los placeres del Mundo". Pero desde que recibiste a Cristo, ya no sigues tu vida como antes. De hecho, la Biblia dice:"Ya no vivo yo, sino que Cristo vive en mi". Ya no vives tu (según tu voluntad), sino que Cristo vive en ti (vives para Cristo). Esta vida es la Nueva vida que Dios te da al hacerte una nueva mujer o un nuevo hombre en Cristo, pues tus pecados y tu vida anterior a Cristo, fueron clavados con el en la Cruz. Si eres cristino/a, y no has experimentado cambios radicales, a tal manera que te decepcione y quieras tomar decisiones al respecto, no te preocupes. Dios ya te puso en esta pagina web para ayudarte a dar un paso y a tomar una desicion radical, pues si el te puso para leer este articulo, también te dará la fuerza de voluntad para tomar tu desicion de rendir tu vida completamente a Cristo. Tal vez hayas estado en pecado, o tal vez no hayas entendido algunas cosas y en realidad viviste exactamente la misma vida de tu vieja persona (antes de Cristo), pues solo tu y Dios saben bien tu realidad. Si deseas cambiar, puedes orarle al Señor y te de fuerza de voluntad y dispongas tu corazón para comenzar realmente, la nueva vida que Dios quiere darte, y gozar realmente, su paternidad, a solas, mientras le oras. Si te cuesta tomar esos pasos de negar tu deseo y hacer la voluntad de Dios, no te detengas y continua con esto, hasta que te resulte, hasta que veas frutos de arrepentimiento (de no haber hecho este cambio antes), y así entonces, tu corazón reciba lo que Dios desea darte para restaurarte de los recuerdos y costumbres que te causó la vida antes de Cristo.